El reloj mágico
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Carta: Dixit. Dado: Story cubes. |
Ania abrió su
reloj de bolsillo. Las manecillas habían desaparecido y en el interior de la pequeña
tapa pudo ver el firmamento estrellado.
Sabía que tan
solo tenía que tocar aquella imagen para viajar por el universo. Preparó un hatillo
pensando en que al fin tocaría las estrellas con las yemas de los dedos y charlaría
con la solitaria y pálida luna que tanto le fascinaba.
Pero cuando sonó
el móvil, como si despertara de un sueño, Ania cerró y guardó el reloj en el
rincón más oscuro del cajón de su escritorio.
Nunca más lo
volvió a abrir.
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¡¡¡RETO!!! Con este microrrelato participo en el reto del mes de junio, propuesto por Lídia Castro Navàs. Estas son las condiciones:- Crea un microrrelato o poesía (máx. 100 palabras) inspirándote en la carta.
- En tu creación debe aparecer el dado: un hatillo.
Hola, Cristina. Qué pena que Ania no volviera a abrir el reloj. Seguro que el miedo la frenó. Cuántas cosas no hacemos por miedo, ¿verdad?
ResponderEliminarTe ha quedado un microrrelato redondo. Muchas gracias por tu aporte al desafío de este mes. Un abrazo grande 💜
Hola, Lídia!! Sí es una pena, pero así nos ocurre muchas veces. Por miedo u otras razones dejamos a un lado las cosas que realmente queremos hacer, aquellas que nos fascinan y que nos ilusionan. Muchas gracias por tu fantástico reto y por tu comentario. Un abrazo grande para ti también!!! 🩷
EliminarCasi da lástima que Ania no haya podido experimentar ese viaje maravilloso. Creo que hay un simbolismo aquí, cuántas veces estamos a punto de hacer algo bueno por nosotros mismos y acabamos distraídos por otras cosas que nos impiden ese crecimiento. Me gustó mucho tu propuesta para el reto de Lidia. Saludos.
ResponderEliminarSí, a mí también me dio pena. Pero creo que nos ocurre demasiado, especialmente en una sociedad llena de tanta tecnología. Al final como bien dices acabamos distraídos y no nos centramos en lo que realmente queremos hacer. Dejamos nuestros sueños e ilusiones en el oscuro cajón del olvido. Me alegra que te haya gustado, Ana. Muchas gracias por tu comentario y un saludo!!
EliminarEs wie hasta que u o no se jubila, la realidad choca con la ilusión.
ResponderEliminarHay que esperar seguir teniendo ilusión cuando uno se jubile. A veces pienso que esta calculado para que las dos cosas coincidan.
Triste realidsd, y dulces sueños
Abrazooo
Jajajajaja, pues la verdad es que no lo sé. Quizás tengas razón y solo cuando uno/a se jubila puede dedicarse a hacer lo que realmente desea. Aun así, pienso que hay personas que consiguen hacer lo que quieren porque son valientes y no se dejan distraer. Muchas gracias, Gabiliante, por tu comentario y un abrazoo!!
EliminarHola, Cristina. Muy buen micro, coincido con Ana en cuanto al simbolismo señalado en tu historia, yo personalmente e identificado ese reloj con nuestra capacidad creativa para escribir historias, esa que nos permite viajar donde queramos, cuando queramos y con quien queramos, pura magia solo al alcance de quien se atreve a tocar con los dedos esas estrellas. Muy buena historia, me ha gustado mucho. Un abrazo.
ResponderEliminarHola, Carles!! Qué bonito lo que dices :) Lo cierto es que no había pensado en el reloj como símbolo de nuestra capacidad creativa para escribir historias; pero ahora que lo has mencionado tiene mucho sentido y le da una mayor riqueza y profundidad a este micro. Muchas gracias por compartir tu interpretación y un abrazo!!
EliminarUno era el reloj de los sueños, el otro era el reloj de la vida. Cuando el segundo suena, el primero calla.
ResponderEliminarMuy bonita interpretación de este micro, S. Abraján. ¡Te agradezco mucho tu comentario!
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